Cómo Desafiar Una Crianza Basada en Roles de Género

Entre la "crianza género neutro" y la supuesta "ideología de género" (término al que la gente responde con mucha confusión, pero eso es para otro post), hay una creciente conversación sobre el desafío de roles de género que no podemos ignorar. Con poderosas figuras como modelos a sguir - como Malala y Emma Watson, quienes están constantemente invitándonos a desafiar nuestras ideas preconcebidas de género, mujeres e igualdad. Y, hombres aliados como Justin Baldoni y John Legend, quienes redefinen la manera en la que vemos la masculinidad - la lucha hacia la igualdad de género está convirtiéndose — indudablemente — en un tema de todxs y para todxs. 

Siendo psicóloga con un fuerte compromiso para promover y educar sobre la igualdad general, me he encontrado a mi misma repensando los hábitos tradicionales de crianza. Imaginando cómo estas conversaciones innovadoras que están ocurriendo alrededor del mundo influirán la manera en la que vemos la práctica de crianza. 

Hoy en día, hay muchxs madres y padres quienes están activamente descartando muchos de estos hábitos género-normativos. Ya sea la manera en la que deciden criar a niños en un ambiente emocionalmente abierto alejándose de la regla anticuada de "los niños no lloran", o permitiendo e incentivando a sus hijas a florecer en carreras relacionadas con STEM. Hay una variedad de formas de desafiar estas expresiones arcaicas de género. Aquí algunos ejemplos.

Quitarle el género a los juguetes  

Un tema por el cual feministas y aliadxs al movimiento de igualdad de género abogan por igual, es la liberadora noción de poder elegir. Cuando les permitimos a lxs niñxs la libertad de elegir sus juguetes — olvidándonos de los atríbutos de género que la sociedad les ha otorgado — estamos creando un ambiente sano para que ellxs se puedan expresar quienes son. 

El juego es el lenguaje natural de la niña, y su belleza radica en la apertura que permite para que lxs niñxs muestren su mundo interno sin ninguna restricción. Cuando limitamos esto al restringir los medios a través de los cuales pueden expresar sus ansiedades y luchas, estamos reduciendo su imaginación y potencialmente lastimando su valoración de sí mismxs. 

En palabras más sencillas: si tu hijo quiere jugar con muñecas o "a la cocinita", déjalo; si tu hija quiere jugar con carros y aviones, déjala. Tu prohibición solo será más dañina, porque envía el mensaje que no aceptas ni respetas sus decisiones, lo que puede ser peligroso para tu relación con tu hijx. 

Ofrécer nuevos modelos a seguir. 

Hace algunos meses, mi hermana y su esposo le regalaron a mi sobrina de seis años este libro, lleno de historias de poderosas mujeres — todas muy por delante de su tiempo — que han marcado un precedente en sus áreas de trabajo. Echándole un vistazo, me sentí inspirada, como si nada me pudiese detener para alcanzar mis metas y mis sueños. ¿No es esta la manera en la que todxs lxs niñxs deberían sentirse? 

Es nuestra responsabilidad, como adultxs, cultivar en nuestrxs niñxs una fortaleza interna que les permita creer en sí mismxs. Creer que poseen el poder para enfrentar cualquier reto que la vida les pone en su camino. 

Escuchar las historias de Frida Kahlo, Amelia Earhart, Marie Curie, Simone Biles o Maria Montessori — solo por nombrar a algunas de las heroínas de este libro — es una manera en la que podemos enseñarle a nuestrxs niñxs que ningún sueño es muy grande siempre y cuando le metas alma, corazón y mente. 

No sucumbir ante la presión patriarcal. 

Una de las tareas más difíciles al ser padre es enfrentar otrxs madres y padres. Hay muchos sentimientos de vergüenza en la comunidad de madres y padres, y eso es una verdadera lástima. Algunos padres se sienten como un fracaso cuando no tienen todo resuelto, o algunas madres se sienten enojadas con otras madres que no crían a sus hijxs con los mismos valores que ellas. 

Construir una red de apoyo para madres y padres puede ser una experiencia increíblemente gratificante, solo si todxs dentro de esa red de apoyo se apoya y alienta entre ellxs mismxs para convertirse en la mejor versión de ellxs mismxs. Así como le dicen a sus hijxs que se rodeen con amigxs que los alcen y los ayuden a ser mejores personas, lo misma aplicable para madres y padres. 

Al final del día, la mayoría de los padres hacen el mejor trabajo que pueden hacer. Si no están haciendo un "mejor trabajo" — y soy muy cuidadosa con el uso de esta palabra porque es imposibles simplificar como se ve un "mejor trabajo" — es simplemente porque no saben cómo. 

Si hay algo que he aprendido al estudiar las diferencias generacionales es que lxs niñxs en el 2018 no son iguales a lxs niñx en 1958. Si lxs niñxs cambian, entonces las madres y padres deben cambiar también. Si queremos que nuestrxs hijxs sean flexibles y empáticos, les debemos a ellxs estar abiertxs para cambiar y aprender, también. 

Este artículo fue publicado originalmente en Ravishly.