¿Conoces Sobre La Violencia en el Noviazgo Adolescente?

Poco hablada pero no por eso menos importante, la violencia en el noviazgo es una creciente y preocupante realidad entre nuestros adolescentes.

¿Qué es la violencia en el noviazgo?

Según el Centro de Prevención y Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), la violencia en el noviazgo se define como “cualquier tipo de agresión física, sexual, emocional o psicológica que se produce dentro de una relación de noviazgo, incluyendo el acoso. Puede ocurrir en persona o de manera virtual y puede ocurrir entre la ex-pareja o la actual.”

Lastimosamente, ocurre con más frecuencia de lo que pensamos. Break the Cycle, una ONG dedicada a ayudar a chicos y chicas entre 12 y 24 años de edad a desarrollar relaciones sanas y fomentar una cultura sin abuso, encontró que:

  • 1 de cada 3 estudiantes de secundaria han experimentado violencia física o sexual, o ambas, perpetuados por su pareja y/o alguien con quien salen románticamente

  • Las mejores jóvenes entre las edades de 18-24 años experimentan los rangos más altos de violencia entre pareja.

  • 1 de 10 estudiantes de secundaria han sido golpeadas/os, abofeteados/as o lastimados/as por su novio o novia.

  • Adolescentes de la comunidad LGBTIQ+ son más propensos a experimentar violencia física y/o psicológica, coerción sexual, o abuso cibernético que sus homogéneos heterosexuales.

¿Por qué ocurre en la adolescencia?

La adolescencia es una etapa de la vida caracterizada por tener muchos cambios a nivel físicos, hormonales, emocionales, intelectuales, y sociales. De todos sus cambios, la maduración neurológica (o evolución del cerebro) parecen ser los más interesantes. Daniel J. Siegel, pionero en la neurobiología interpersonal, ha apuntado que debido a sus cambios neuronales, el/la adolescente es: 

  • más propenso/a a tomar riesgos

  • más interesado/a a crear conexiones sociales (con pares y amigas/os)

  • más intensa/o emocionalmente

  • más curiosas/os en explotar su creatividad

Estas características no son peligrosas por sí solas, (es más, en su libro "Tormenta cerebral", el Dr. Siegel habla sobre los beneficios de las mismas), pero sin los factores de protección necesarios estas emociones pueden tornarse demasiado fuertes para que el adolescente las pueda comprender. 

Según el Instituto Nacional de Justicia, los y las adolescentes más vulnerables a experimentar la violencia en el noviazgo son aquellos que: tienen un historial sexual precario, historial familiar en riesgo, pobres habilidades auto-regulación y regulación emocional, y un ambiente social riesgoso.

¿Cuáles son las señales?

Los y las adolescentes que han experimentado violencia en el noviazgo han manifestado una o más de la siguientes señales de alarma:

  1. Excesivos celos o inseguridad por parte de su pareja;

  2. Invasión de la privacidad de su pareja;

  3. Brotes de rabia o ira sin aparente explicación;

  4. Cambios de humor o estado de ánimo;

  5. Sentirse presionada/o para tener relaciones sexuales;

  6. Monitoreo constante sobre dónde está y lo que hace;

  7. Recibir amenazas físicas y/o verbales;

  8. Entre otros.

¿Cuál es el rol de las madres y los padres?

El rol de las madres y los padres es crucial para la prevención e intervención de casos de violencia en el noviazgo adolescente. En caso de prevención, varios estudios han apuntado a que el estilo de crianza juega un rol crucial para aquellas personas que perpetúan la violencia en el noviazgo y aquellas que caen víctimas del mismo.

  • Un estudio publicado en la revista Journal of Family Psychology, encontró que los y las adolescentes que perpetuaban la violencia en el noviazgo manifestaban un estilo de crianza autoritario por parte de sus madres y padres. El estudio encontró que este estilo de crianza fomentaba un bajo control de impulsos, característica importante en quienes agreden a las demás personas.

  • Otro estudio publicado en la revista Journal of Interpersonal Violence, encontró que el tipo de apego entre madres/padres e hijas/os también era un determinante importante para aquellos/as adolescentes que perpetuaban la violencia en el noviazgo.

Entonces, sabiendo toda esta información, ¿qué pueden hacer los padres a nivel de intervención? ¿Cómo pueden apoyar a sus hijos/as adolescentes para ayudarlos/a a no enganchar en estas dinámicas tóxicas de relación entre ellos/as?

  • Abrir espacios de diálogo constantes

  • Partir desde la curiosidad, en vez del juicio

  • Modelarles cómo se ve una relación sana y amorosa

  • Crear una cultura de confianza y amor entre madres/padres e hijos/as

  • Fomentar en ellos un fuerte sentimiento de amor propio

Si estamos pendientes del tipo de relaciones que entablan nuestros hijos/as adolescentes, así como fortalecemos en ellos/as su capacidad de quererse a sí mismos/as, podemos hacer un cambio efectivo en las tazas alarmantes de violencia en el noviazgo.