3 Señales Que Tu Hija/o Está Hiperregalada/o

Ya estamos en la época de fiestas de fin de año. Una época que debería ser una oportunidad para cultivar los valores y las tradiciones. Rescatar aquellas costumbres que nuestros antepasados instauraron. Honrar nuestro espíritu navideño o festivo. Sin embargo, estamos viviendo una realidad muy triste: la época de los niños y las niñas hiperregalados/as.

Entendiendo el por qué

Los y las que me conocen, saben que siempre me ha interesado el tema de la historia inter-generacional. La población actual que tiene a hijos/as en edades escolares, son aquellos y aquellas que pertenecen a la Generación X.

La Generación X son los hijos e hijas de la Generación de Baby Boomers, la primera población que vivió hitos importantes como que las mujeres salieran a trabajar por primera vez. Varios expertos afirman que, a raíz de esta realidad, los Gen X eran niños/as que tuvieron que ser independientes desde una edad muy temprana. Quedarse solos y solas por periodos extendidos, cuidar de sus hermanos y hermanas, vigilar la casa, entre otras.

Conociendo estos antecedentes socio-culturales, podemos entender que estos Gen X – ahora madres y padres – quieran darle una realidad distinta a sus hijos/as. Por esta razón, en un intento de sanar sus propias necesidades emocionales, estos se puedan ver inclinados a darle más regalos materiales a sus hijos/as. Una forma de sanación vicaria. Esto no es una generalización ni un diagnóstico, es una hipótesis social a la que podemos llegar cuando entendemos la historia.

Quién es el niño o la niña hiperregalado/a

Según un artículo de El País, los niños y las niñas hiperregalados/as, explica que “el pequeño que lo padece "es aquel que sufre ante la avalancha de obsequios y regalos en un mismo día", explica por correo electrónico la doctora Marisa Navarro, terapeuta y autora de los libros La medicina emocional y El efecto tarta.”

Usualmente, se observa en fechas importantes como Día de Reyes, fiestas de fin de año, cumpleaños, y otras. El mismo artículo detalla “en algunos casos, especialmente en los niños que pasan menos tiempo con sus padres, este síndrome puede ser algo habitual, cuando se intenta suplir la falta de atención con regalos, y también cuando se les quiere premiar constantemente y, para ello, se recurre una y otra vez a objetos materiales.”

Mandar este mensaje inconsciente de materialismo tiene consecuencias importantes en la salud emocional de los niños y las niñas. Les estamos enseñando a darle más valor a los bienes materiales que a aquellos afectivos, les limitamos la imaginación, les abrumamos sensorialmente lo que tiene una relación directa con la ansiedad, y le estamos enseñando a medir el afecto en los regalos físicos y no en las muestras de afecto.

¿Cuáles son las señales que tu hija/o está hiperregalada/o?

Aquí van tres señales que tu hija/o podría estar hiperrregalado/a:

baby-boy-child-1361766.jpg

1. Baja tolerancia a la frustración.

No parecen sentirse satisfechos/as con ningún regalo, piden más, o hacen una pataleta cuando no es el regalo “exacto” que habían solicitado.

action-figures-art-boy-163036.jpg

2. Su atención está limitada.

Juegan con uno de sus regalos por 10-15 minutos, pasan al siguiente, y no vuelven a jugar más con el juguete con el cual iniciaron.

baby-blur-boy-301977.jpg

3. Les cuesta sumergirse en su imaginación.

Cuando los niños y las niñas cuentan con muchos juguetes, a veces esto ocasiona una sobre-estimulación sensorial. Y esto limita de una manera importante su creatividad y su imaginación.

¿Qué hacer?

Algunas cosas que puedes hacer para desafiar este síndrome, incluyen:

  1. Establecer límites sanos sobre la cantidad de regalos que recibirán. Puedes ver mi video sobre la regla de 4 regalos, aquí.

  2. Escuchar. Sentarse con ellos/as y hacer la lista para el Niño Dios, Santa Claus, o cualquiera de sus creencias juntos.

  3. Hacer una donación de juguetes. Junto con tu hijo/a, separa una mañana para hacer una limpieza de juguetes y donarlo a un hospital. Esto es una importante enseñanza de gratitud.

  4. Poner a la familia en la misma página. Muchas veces, no son las madres y los padres quienes tienen dificultad para instaurar límites, sino conseguir que los abuelos y tíos colaboren. Por eso, es importante establecer estos límites con la familia extendida también.

  5. No le regales TODO en su lista. La añoranza de algo es lo que nos motiva a seguir trabajando para conseguirlo. Lo mismo ocurre con los niños y niñas. Una dosis sana de frustración es primordial para su salud emocional.

Si eres madre o padre y quieres conversar más sobre esto, te invito a que hagas una cita conmigo aquí.