¿Cómo hablarle a tu hijx acerca de privilegio?

Aprender acerca de privilegio requiere tres aspectos importantes: apertura, humildad y consciencia de sí mismx. Apertura para aprender sobre nuevos temas y problemáticas, que pudiesen ser ajenas a nuestras propias experiencias. Humildad para reconocer y el gran espectro de realidades que existe en este mundo. Y, consciencia sobre sí mismx para identificar cómo nuestros propios privilegios entorpecen nuestra habilidad de ponerse en los zapatos de otras personas. 

Por ejemplo, el hecho que yo nací y crecí en Panamá y escribí este artículo originalmente en Inglés - que es mi segundo idioma - significa que tengo ciertos privilegios. Y el hecho que tú tienes acceso a Internet y puedes leer esto ahora mismo significa que tu, también, tienes ciertos privilegios. Como me decía mi terapeuta, eso no es ni malo ni bueno, simplemente es. 

Según la Real Academia de la Lengua Española, privilegio es una "exención de una obligación o ventaja exclusiva o especial que goza alguienpor concesión de un superior o por determinada circunstancia propia." En términos más prácticos, el privilegio puede ser explicado como una serie de "beneficios no ganados" que se le otorgan a alguien basado en su grupo social. 

Aún cuando es un término complejo de entender, incluso para adultos, me he dado cuenta que mientras más temprano se lo enseñamos a las generaciones más jovenes, es más fácil lograr entenderlo. Mientras más temprano le enseñamos a nuestrxs niñxs a crear consciencia de sí mismo y usar su posición de poder para apoyar a otros grupos sociales, mejores son nuestras posibilidades de criar una generación de seres humanos más sensibles y empáticos.

Esos activistas valientes que se unirán a una amplia gama de luchas sociales con la esperanza de construir un mundo mejor. 

 

Comparte tus propias experiencias de privilegio 

Reconocer tu propio privilegio es un punto de partida importante. Si no sabes cómo empezar, he encontrado que esta lista me ayuda a poner las cosas en perspectiva. 

Es realmente mágico ver cómo las paredes de los niños se derrumban el minuto en el que una madre y un padre comparte su propia historia. No solo se sienten escuchados y entendidos, pero se sienten como si no estuvieran solxs y esa es la manera en la que las madres y padres pueden verdaderamente empatizar con cómo se sienten sus hijxs. Lo mismo ocurre cuando abrimos el espacio para hablar sobre temáticas importantes como privilegio, raza, diversidad sexual y otras realidades socioeconómicas. 

Usar tu propio ejemplo - como madre o padre - del tipo de ventajas (y desventajas) que tuviste que enfrentar al crecer, le enseña a lxs niñxs acerca de las diferentes realidades. Recuerda que para lxs niñxs - especialmente los más pequeñitos - los superhéroes más emocionantes son sus padres. De esta forma, cuando escuchan sobre esto con tu perspectiva, estarán mucho más enganchados con la historia y la temática. 

Si tienen preguntas después, usa esta oportunidad para practicar el pensamiento crítico. En vez de inmediatamente responder sus preguntas, devuélveselas con el infalible "¿tú que piensas?" No solo podrás evaluar cuánto han aprendido de lo que le has enseñado, pero también le das una oportunidad para ponerse en los zapatos de otras personas. 

Encuentra momentos de enseñanza

Hace un tiempo, mi mamá me envío esta historia acerca de una niña de cinco años que había roto su alcancía para comprarle leche a su compañerita en la escuela, porque no tenía dinero. La historia termina con una abuelita, una cuenta de GoFundMe, y leche para cada estudiante hasta que se gradúen de secundaria. Esta noticia es un momento de enseñanza. 

Cuando maximizamos el contenido que nos ofrecen las series de televisón, películas, libros, y eventos del diario vivir - podemos transformar estas historias en momentos de enseñanza. Podemos usar este material para hacer escenarios "como si" para lxs niñxs en las que les preguntamos qué harían ellos si estuvieran en una situación similar. 

Estos momentos de enseñanza le permite a lxs niñxs empatizar y profundizar su cajita de herramientas emocionales. No solo son capaces de poner en práctica las lecciones que le has enseñado acerca de privilegio, pero también les da oportunidad de prepararse para una gama de situaciones en las que pueden usar su propio privilegio como una herramienta para apoyar a otrxs niñxs con otras realidades. 

Muéstrale otras realidades 

Cuando leí acerca del Museo de Empatía, ¡mi curioso y apasionado corazón simplemente no se pudo contener! Y cuando leí sobre su exposición "Una Milla en Mis Zapatos", supe de inmediato que este museo estaba en mi lista de lugares que tengo que visitar. 

No es extraño que me emocione acerca de iniciativas relacionadas con el campo de la psicología y/o salud mental. Pero el potencial de alcance de esta exposición en particular, me ganó. Pensé en las infinitas posibilidades de ponerse - literal y metafóricamente - en los zapatos de otras personas y escuchar sus historias. Esto tiene que tener un efecto en los níveles de empatía de otras personas. Tiene que ayudar a las personas a ver más allá de su burbuja de privilegio. 

Cuando estamos expuestxs a distintas realidades, adquirimos una mejor capacidad de entender las historias de otras personas. Y, consecuentemente, mientras mejor entendemos a las personas, más altas las posibilidades de llevarnos bien los unos con los otros. Lo que da lugar a más comunicación asertiva y amabilidad alrededor del mundo. Y, bueno, entiendes mi punto. 

Cuando lxs niñxs se exponen a otras realidades son capaces de ver otras culturas; cuando son llevadxs a lugares lo más alejado de sus zonas de confort; cuando son introducidos a niñxs que tienen que luchar el doble para conseguir lo que tu hijx consigue sin esfuerzo todos los días - es ahí cuando se empieza a romper la burbuja de privilegio. 

El privilegio está en todas partes y - para bien o para mal - el mundo nos está dando mucho material para revisar, identificar y reconocer nuestro privilegio a diario. La idea no es que lxs niñxs se sientan culpables de las oportunidades que tienen, ni que sus logros son gracias a su estatus socioeconómico solamente. Pero, tienen que entender que el mundo está lleno de realidades, problemas, y luchas. Y, cuando entendemos nuestro privilegio somos más capaces de usarlo para bien en el mundo. 

Este artículo fue publicado originalmente en Ravishly

Source: https://ravishly.com/how-talk-your-child-a...