3 Maneras de Ser un Aliado Feminista

Recuerdo hace un tiempo que estaba hablando con mi hermano sobre feminismo. Le pregunté que cuándo se dio cuenta que él era feminista. Me miró raro (aunque eso no es inusual) y me dijo "yo no soy feminista".

Empecé a argumentar con él sobre todas las formas en las que yo consideraba que él sí era feminista: respetaba a las mujeres, apoyaba el movimiento de igualdad, reconocía las injusticias de género, y ponía en su lugar a quienes expresaban ideas machistas. En teoría, esto es ser feminista, ¿no?. A lo que él contestó, "es que esa no es mi lucha". Y ahí entendí: los hombres no son feministas, son aliados del feminismo. 

Lxs que me conocen saben que soy una obsesionada con el lenguaje. Cuido mucho las palabras, el discurso, y la palabra hablada y escrita. Como menciona Lucía Battista Lo Bianco (y la razón por la cual en todos mis escritos escribo con "x" al referirme a pronombres), "no va a nacer otra lengua si no nace otra sociedad". Por eso creo tan importante aclarar (desde mi perspectiva) el rol del hombre dentro del movimiento feminista, y la manera correcta de llamar las cosas. Porque es necesario y su activismo - así como su silencio - juegan un rol importante en esta causa. 

Entiende tu lugar 

La lucha feminista es una lucha por la igualdad de género a nivel político, social y económico. Históricamente, han sido las mujeres quienes han peleado por sus derechos. Cuando estudiamos las olas del feminismo, nos damos cuenta que las que han conseguido los derechos y privilegios que las mujeres del 2018 pueden gozar, han sido mujeres. Desde las luchas por la igualdad en educación, el derecho al voto, y la sexualidad femenina - todas han sido luchas lideradas (y ganadas) por mujeres. 

Esto no quiere decir que no haya habido hombres que no apoyaron y alentaron la causa. Pero es importante que entiendan cuál es su rol en esta lucha. Así como en la lucha para erradicar la esclavitud negra son lxs afrodescendientes los protagonistas, y en la lucha para erradicar la discriminación contra la comunidad LGBTQI son justamente los miembros de esta comunidad. Pero si sólo lucharan ellxs, el mensaje no se extendería como se debe ni llegaría hasta donde debe llegar. El lugar de los aliados radica en el apoyo y la escucha. Lo que me lleva al siguiente punto. 

Estar abierto a desaprender

El sistema patriarcal, según Mujeres en Red, es un "término ha sido utilizado para designar un tipo de organización social en el que la autoridad la ejerce el varón jefe de familia, dueño del patrimonio, del que formaban parte los hijos, la esposa, los esclavos y los bienes". Por default, los hombres son los más privilegiados de este sistema, pues los favorece. El patriarcado, de esa forma, presupone la fomentación de una cultura inequitativa. 

Parte de convertirse en un aliado feminista es reconocer que esta igualdad existe, desaprender los sistemas patriarcales con los que todxs hemos sido criadxs, y luchar para erradicar estas igualdades. Y esto es más fácil dicho que hecho, pero cuando estamos abiertxs a desaprender (que es un trabajo constante que todxs hacemos, y me incluyo), podemos empezar a practicar lo que predicamos. Y para lograr esto, hay que: escuchar, escuchar y escuchar. 

Aprender a usar su privilegio

He escrito anteriormente sobre privilegio, qué significa y cómo entenderlo. Pero, para los aliados, aprender a usar su privilegio es una parte fundamental de su rol en el movimiento. Les doy un ejemplo. En el 2017, se lanzó una película llamada "The Big Sick" inspirada en la vida de la terapeuta convertida en escritora (cualquier parecido es mera coincidencia) Emily V Gordon y su esposo, el comediante Kumail Nanjiani. 

En una entrevista realizada por The Washington Post, la publicación lanzó un artículo originalmente titulado "Kumail Nanjiani habla sobre la enfermedad de su esposa y cómo inspiró la película". ¿Notaste algo que no va bien con ese título? Nanjiani sí, y se lo hizo saber a la publicación en un tweet que decía:

"Hey @washingtonpost. Soy un gran fan. Me encanta lo que hacen. Aprecio que estén apoyando la película. ¿Pueden incluir el nombre de mi esposa en el título de su artículo? Ella es Emily V Gordon, y no es solo la inspiración, pero una de las escritoras de The Big Sick."

 

Esto es usar su privilegio. Usó su posición de poder para hacer notar las desigualdades que aparecen en todas las esferas de nuestra vida. Usar el privilegio también significa no recaer en el tan popular "mansplaining", ni explicar el movimiento feminista a otras personas cuando hay una mujer presente (posiblemente más preparada y entrenada que tú para hablar al respecto), ni ocupar los espacios que son de mujeres y para mujeres. Es aprender a escuchar y usar tu voz para ser un agente de cambio. 

Existen muchas maneras de ser un aliado feminista, yo solo he mencionado tres en este post. Pero, si se te ocurre alguna más, me encantaría leerla en los comentarios. Aprender a desaprender es difícil, mas no imposible. Y el reconocimiento que esto es algo necesario para avanzar la causa, dice más de tu rol y tu voz que cualquier suéter o declaración de moda que quieras hacer. 

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