8 Maneras de Cultivar la Felicidad en tus Hijxs

El 20 de marzo se celebra el Día Internacional de la Felicidad, una fecha impulsada por las Naciones Unidas para inspirar y movilizar una cultura global de felicidad. Este año tienen se celebra el motto #10MilMillonesFelices - que busca promover el concepto de felicidad, teniendo en mente el año 2050 para cuando seremos diez mil millones de habitantes en este mundo. 

Según el reporte de felicidad del año 2018, hay tres principales factores que ponen en riesgo la felicidad como una meta global: la obesidad, la crisis de opioides, y la depresión. Para el área de Latinoamérica, sin embargo, los estudios apuntan que la cultura latinoamericana tiende a presentar mayores signos de felicidad que pudiesen crecer significativamente si se abordan los temas de corrupción, sistemas políticos débiles, altas tazas de crímenes y violencia, entre otros. Por si se preguntaban, Panamá está en el puesto #27 de 156 en la lista de países clasificados por felicidad. 

Sabemos que el concepto de felicidad es uno complejo de entender. Dan Buettner, autor del libro The Blue Zones of Happinessha dedicado su trabajo a cuantificar la felicidad. Sin embargo, encontró que la felicidad no es cuantificable. Sí, unx puede medir su satisfacción de vida y hay ciertas cosas que unx puedo hacer para ser más feliz, pero el entorno juega un papel importante. Con qué y quiénes nos rodeamos. Para Buettner, la formula mágica se reduce a estas tres cosas: 

Propósito, Satisfacción + Afecto Positivo

Pero, más importante que esto, existen varios dominios donde estos tres factores convergen y se cristalizan para fomentar la felicidad (individual, finanzas, hogar, redes sociales entre personas, trabajo y comunidad). 

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Si ya me has leído antes, sabes que mi cerebro funciona a nivel preventivo más que correctivo. Es decir, siempre estoy buscando maneras de conectar estas teorías que encuentro para crear nuevas generaciones donde esto no se tenga que "corregir" o "reparar". Por eso, tomando en consideración estos hallazgos me gustaría ofrecerte mi lista de sugerencias de cosas que puedes hacer para cultivar esta cultura de felicidad en tus hijxs: 

Enséñales a invertir en experiencias

Un artículo del 2014 publicado en el journal of Psychological Science, desarrolló un concepto llamado "compras experienciales". Los autores explican que invertir en experiencias - conciertos, ir al cine, viajes, una cena - tiene un efecto de satisfacción mucho más duradero que invertir en cosas materiales. Cuando uno anticipa que la experiencia se aproxima, así como recuerda la experiencia que ya vivió, suele producir una mayor felicidad que cualquier bien material. 

Si tus hijxs tienen una cuenta de ahorros, o trabajas con mesadas - incentívalos a usar ese dinero en experiencias que quieran. Por ejemplo, si se van en un viaje familiar, que usen parte de sus ahorros para comprar el boleto a un concierto, parque de diversiones o museo. Son cosas pequeñas, pero esto les enseña a tener estas "compras experienciales". 

Compartir en familia 

El factor de comunidad y de relaciones interpersonales, ha mostrado ser un componente importante en la receta de la felicidad. Separar concientemente tiempos en familia puede ayudar a cultivar esta cultura. Ya sea en la hora de la cena, los domingos en familia, o participar de una actividad donde todos los integrantes puedan participar. Estas son las memorias que promueven mayores sentimientos de felicidad. 

Salir a los parques y disfrutar de la #VitaminaN

Un estudio reciente publicado en el BMC Public Health, ha demostrado que los lugares con espacios verdes tienen un efecto positivo en el bienestar emocional de las personas. La naturaleza (o #VitaminaN como mi amiga Gaby de @greenmindspty le gusta llamarle) tiene efectos positivos en los niñxs que incluyen habilidades socioemocionales y motoras. Y, en esta época donde la tecnología parece reinar en la vida de nuestrxs niñxs, es importante impulsar estos espacios donde se disfruta de la naturaleza. 

Enséñales a practicar la gratitud 

La gratitud es un sentimiento donde reconocemos un beneficio o algo positivo que hemos recibido. No es sólo decir gracias, es sentir que realmente estamos agradecidxs. Y, muchas veces, estamos tan apuradxs en nuestro día a día y en las exigencias de nuestrxs niñxs, que se nos dificulta practicar la gratitud. Es importante recordar que lxs madres y padres son lxs primerxs maestrxs de lxs niñxs: si tú no estás practicando gratitud en tu vida, ¿cómo esperas que tu hijx lo haga? Agradecer por las pequeñas cosas de la vida, puede hacer una gran diferencia. 

Enséñales a valorar las amistades que los hacen reír

A medida que lxs hijxs crecen, a veces las amistades y las prioridades se transforman. Ya no resulta tan importante jugar con esa persona que me hace reír hasta llorar, sino tratar de impresionar a lxs populares. Es normal y es parte de la etapa evolutiva. Pero, algo que sí podemos hacer es enseñárles a valorar las amistades que nos hacen reír. Porque esa es la gente que vale y que contribuye activamente en nuestra felicidad. 

Ofréceles cumplidos y enséñales cómo darlos

A veces los padres son muy dados a ofrecer cumplidos físicos: "qué guapo te ves" o "que linda te ves". Pero me gustaría invitarlos a dar cumplidos específicos enfocados en fortalezas. Del mismo modo, si llegan del colegio contándote una hazaña que hizo un compañero, contéstale con la pregunta: "y, ¿lx felicitaste?". Incentívalos a dar más cumplidos y reconocer las fortalezas de los demás. 

Incentívalos a probar cosas nuevas

No solo estamos hablando de comidas nuevas, sino actividades y cosas recreativas que los reten a probar y desarrollar sus habilidades. Quién sabe y estas cosas nuevas pueden ser precisamente una de las fuentes de su felicidad futura. 

Saca el tiempo para hacer algo que genuinamente disfruten

Haz un día para ellxs: un día donde en familia se pongan de acuerdo en las actividades que van a realizar donde todxs pueden disfrutar. Salgan a montar bicicleta y luego vayan a ver una película; u organicen un picnic y luego vayan a un museo. Que cada miembro de la familia se sienta cómodx de ofrecer su granito de arena en la participación de este día. 

En su charla, Dan Buettner dice que "quienes se esfuerzan demasiado en ser felices, raramente alcanzan esto". Y la razón es porque estas prácticas no se vuelven naturales a su diario vivir. La clave es practicar y practicar hasta que esto vuelva parte de nuestro día a día. Y, como dice el hombre más feliz del mundo, según Buettner: 

"Come sin gula; toma sin embriagarte; ama sin celos; nunca discutas; y, ocasionalmente - con gran discreción - pórtate mal."