Los Millennials No Podemos NO Ser Políticos

La política nunca me ha llamado la atención. Es confusa, está llena de noticias que no entiendo, y sistemas gubernamentales que no importa cuánto la gente me explique cómo funcionan - no puedo entenderlo. Sin embargo, algo pasó el año pasado. Un despertar sociopolítico que ha sido un fenómeno social e internacional. Y, Panamá no ha sido la excepción. 

En el 2016, Panamá estuvo ante los ojos del mundo con los infames "Panama Papers". Luego, nuestro ex-presidente Ricardo Martinelli fue arrestado en los Estados Unidos luego de haberse ido de Panamá al recibir varios cargos de corrupción. Localmente, varios políticos panameños han sido arrestados luego que se ha encontrado evidencia en varios casos de corrupción. No hace falta decir que las secuelas de estos eventos han dejado a mi país vulnerable, producto de la falta de transparencia y la abundante evidencia que apunta a cuán profundamente corrupto está nuestro sistema político. 

Hace años, me hubiese distraído al escuchar a otros "adultos" hablar de esto en un encuentro familiar. Pero, hoy en día, no sólo forma parte de estas conversaciones, sino que estoy haciendo uso activo de los recursos que dispongo para educarme mejor. Otras generaciones suelen describir a los millennials con muchos adjetivos negativos: somos perezosos, engreídos, narcisistas. Pero, también tenemos en nuestras manos (literal y metafóricamente) el poder de cambiar al mundo. Por lo que es TAN importante entender que el tiempo para que los millennials alcemos nuestras voces y cumplamos con nuestro rol cívico es ahora. 

La evidencia acerca del rol de los millennials en nuestro clima político

Investigaciones realizadas en el 2015 por el Media Insight Project, en asocación con el American Press Institute, descubrieron que "la nueva generación de adultos es todo menos pasiva o cívicamente desinteresada." Al contrario, más del 69% de los millennials recibimos nuestras noticias una vez al día—encontrada en las redes sociales con las que interactuamos activamente a lo largo del día.

Como un artículo de The Washington Post establece: "los milennials tienen una aproximación al activismo distinta a la de Generación X o Baby Boomers en sus años jóvenes. Y puede ser tan efectivos como generaciones pasadas—incluso, hasta más." El artículo termina con una explicación de por qué somos propensos a "usar el poder de las redes sociales para acelerar tareas de organización política ." Una razón, explica el autor, es que sabemos lo rápido que una idea puede convertirse en un negocio, tenemos acceso ilimitados a la información y creemos que poseemos el poder individual para "cambiar el status quo". 

El conocimiento realmente es poder para hacernos más diestros en las noticias, poder cívico y política. Tanto así que un estudio reciente publicado en el Journal of Communication and the Public encontró que "un mayor conocimiendo sobre las noticias predice una disminución en la posibilidad de creer teorías de conspiración alineadas con ideología política." Con todas estos "fake news" que se esparcen rápidamente en las redes sociales, produce alivio saber que el mantenernos conocedores de noticias sí influye en la manera en la que vemos cómo las noticias son publicadas y compartidas en estas plataformas. Esto nos ofrece dos conceptos importantes: una ventaja sobre nuestros antecesores en la forma en la que manejamos y compartimos la información, y otra razón importante por la cual nos debemos mantener política y cívicamente activos con lo que ocurre en nuestras comunidades, nuestros países y alrededor del mundo. 

Las redes sociales son nuestra herramienta, pero no la única

Las redes sociales nos han dado una plataforma para alzar nuestras voces sobre las injusticias. Una de las muchas cosas con la que nos ha bendecido es con los hashtags. Estos han probado ser particularmente exitosos en el camino hacia la justicia social. Hashtags como #MeToo, #BlackLivesMatter, #LoveWins, entre otros, han dado a los usuarios una oportunidad para ofrecer apoyo en estas causas importantes. En mi país, hemos usado #BastaYa o #YoTeCreo para amplificar conversaciones importantes alrededor del tema de acoso y abuso sexual y corrupción. Y quienes usan sus cuentas para continuar esta conversación con sus propias comunidades ha producido un efecto dominó. 

Como mencioné antes, un largo periodo de mi vida he estado muy a la defensiva en la manera en la que me aproximo a la política. Ya sea porque hay leyes que no entiendo o palabras complicadas que me hacen perder la atención. Por lo que aprecio en demasía la creatividad que usan las personas cuando presentan esta información tan importante. Quienes se han tomado la tarea de presentar información basada en evidencia, pero de una manera amigable para quienes somos menos diestros en el mundo de la política. Cuentas como Praxis, La Puerta Del Horno, Claramente y Nueva Nación, por nombrar algunas, quienes integran infographics y arreglos visuales para presentar las noticias de una manera más dinámica me han ayudado a estar más al día con las noticias—y, por ende, más activa sociopolíticamente. Su formato en Instagram me ha ayudado a mantenerme al tanto de noticias importantes en menos de un minuto. La cantidad de tiempo que me toma ser un #CiudadanoInformado. 

"La gente joven tiene que proteger nuestro presente y nuestro futuro, tenemos que defender nuestro país", nos dicen Luisa Elena Nuccio y Gary Martin, fundadores de Praxis. "Nunca antes hemos estado tan conectados como hoy en día. La comunicación nunca ha sido tan fácil y necesitamos prepararnos para un mejor futuro para Panamá, recordando que el cambio empieza hoy." Así que, en lugar de esperar a que las personas fueran a las noticias, estos dos jóvenes tomaron el asunto en sus propias manos y se aseguraron que las noticias llegaran a las personas. Todo hecho en un formato de Instagram lleno de infographics sobre los temas de actualidad, tanto local como globalmente.

Sin embargo, es igual de importante que los millennials entiendan que las redes sociales son una herramienta. Pero no la única. Una encuesta realizada luego de las elecciones de Estados Unidos del 2016 del Center for Information & Research on Civic Learning & Engagement (CIRCLE, por sus siglas en inglés), encontró que "alrededor del 58% de los millennials eligen involucrarse en sus comunidades como un método para tener un cambio positivo en la sociedad, en lugar de involucrarse políticamente en un nivel local, estatal y federal." Lo que esto significa es que los millennials somos más propenos a elegir "políticas informales" (como firmar peticiones o usar hashtags) por éncima a "políticas formales" (votar, nominarse a una candidatura o unirse a un partido político

Y, aunque las "políticas informales" son importantes—or ejemplo, el uso del hashtag #MeToo y sus implicaciones en mujeres usando sus voces para denunciar el acoso sexual—"las políticas formales" son cruciales. Las redes sociales son una herramienta para crear conciencia y comunicarnos entre nosotros. Pero, necesitamos tomar un paso más y ser tan activistas en la vida real como lo somos en la vida digital. Necesitamos ir a las protestas, hablar con nuestros diputados, alentarnos a tomar acción política, y estar ahí. No solo es nuestro derecho, es nuestra responsabilidad como una de las generaciones más grandes en el mundo. Por nuestro futuro y por nuestro bienestar social, político y emocional. 

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Este artículo fue publicado originalmente en Psychology Today. 

Source: https://www.psychologytoday.com/us/blog/th...