4 Palabras Que Lxs Preadolescentes Quisieran Decirle a Sus Padres

La semana pasada dicté un taller entre padres e hijxs en un colegio. El tema era uso de tecnología, más orientado al ciberacoso y las problemáticas del uso indebido de las redes sociales. Usualmente, yo hago estas charlas para padres o maestros o estudiantes, por separado. Pero, me encanta fomentar discusión y conversaciones entre padres e hijxs, por lo que diseñé el mismo con ese propósito. 

Las conversaciones que se generaron fueron muy interesantes. En diferentes momentos recibí a madres y padres diciéndome comentarios como "¡de lo que me estoy enterando ahora!" Pero, lo más interesante fue escuchar los patrones en común que experimentan lxs chicxs y aquellas cosas que quisieran que sus padres supieran sobre lo que ocurre en su diario vivir. 

¡Creeme!

En reiteredos casos, escuche a lxs chicxs conversar en los grupos de trabajo y compartir cosas como "me gustaría que mis padres me creyeran". Esto me lleva a pensar sobre las dinámicas de confianza entre padres e hijxs.

Muchas veces, cuando lxs niñxs son pequeñxs, empiezan las "mentiras" y la "exageración de la realidad". Esto ocasiona que haya un corte en la confianza que se estableció. Pero, a medida que crecen, es importantísimo volver a darles el beneficio de la duda. Porque aún cuando lo que estén diciendo no sea en su totalidad verdad - alguna ganancia secundaria tiene la acción de mentir.

So, madres y padres, en lugar de responder con un "¿me estás diciendo la verdad?", traten de cuestionar y mostrarse curiosxs con lo que sus hijxs le están diciendo. Hablen con otros padres, con lxs maestrxs, pero denles el beneficio de la duda, porque en ese momento eso es lo que necesitan. 

¡Apóyame! 

Otro tema que se manifestaba con frecuencia en los grupos es en cómo lidiar cuando existe un conflicto entre pares o una situación de acoso. Y, con frecuencia, lxs chicxs mencionaban que les gustaría que sus madres y padres tomaran más control sobre la situación. 

A medida que lxs hijxs crecen y entran a la adolescencia, es importante darles el espacio para resolver sus propios conflictos. Sólo así aprenderan sobre la comunicación asertiva y una resolución exitosa. Pero, antes de esto, es importante que lxs madres y padres les modelen cómo se ve esta resolución. 

Es un balance importante que se debe hacer - dependiendo de la edad en la que están - entre ayudar y apoyar, pero darle las herramientas para hacer valer su voz. Y, en caso de injusticias o donde se debe presentar una denuncia (por un acoso escolar o ciberacoso), es de mucha más importancia prestarle esa voz a lxs chicxs que aún no han descubierto que la tienen. 

¡Escúchame! 

En los grupos de trabajo, conversamos mucho sobre el tema del uso de la tecnología - tanto en madres/padres como en hijxs. Y, algo que lxs chicxs pedían con frecuencia era: ¡deja el celular! 

Madres y padres, valoren el tiempo con sus hijxs en casa que es un grandísimo privilegio poder copartir con lxs chicxs. Sáquenle provecho a las conversaciones (no asuman ni juzguen, simplemente escuchen) y hablen de todo (sí, hasta del episodio de la serie que no aguantas pero a tu hijx le fascina). 

Así como a nosotrxs de adultxs nos molesta cuando salimos con amigxs y no dejan el celular, lxs chicxs resienten exactamente lo mismo cuando están con Uds. Lo más importante es tenerlo consciente y hacer posible los espacios donde la tecnología no interrumpa. 

¡Ayúdame! 

Cuando lxs hijxs van ganando más autonomía, es difícil que entiendan que pueden recibir ayuda de sus madres y padres. Como mencioné anteriormente, es un balance delicado entre apoyar a lxs hijxs y permitirles el espacio para tomar control sobre sus decisiones y su manera de resolver conflictos. 

Sin embargo, muchas veces se nos olvida que debido a que sus cerebros están en maduración, es posible que aún no tengan las herramientas para afrontar las dificultades emocionales. Es por eso que lxs madres y padres deben aprender a sintonizar con sus hijxs y aprender a reconocer - aún cuando lxs mismxs no quieren expresarlo - cuándo están abiertxs a recibir ayuda. 

Estas palabras son más fáciles de decir cuando lxs hijxs están pequeñxs y están aprendiendo, pero se vuelven más difíciles de expresar a medida que se convierten en preadolescentes, adolescentes, y hasta de adultos. Entender que la preadolescencia es un estadio difícil y complejo es el primer paso; y, el segundo, es que al reconocer estas dificultades podemos empezar a empatizar con las necesidades (a veces no tan claras) de lxs hijxs en esta etapa. 

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Photo by Ben Hershey on Unsplash