Hablemos de Depresión Infantil

El origen de la depresión infantil se puede rastrear desde los años 40, cuando René Spitz, un psicoanalista austríaco empezó a observar la depresión de niños huérfanos producto de la II Guerra Mundial. No fue hasta el año 1980, con la publicación del Manual Diagnóstico de Trastornos Mentales (DSM-III) que se presentó el trastorno de depresión infantil - con una sintomatología similar a la depresión en adultos. 

¿Cuál es la diferencia entre una depresión infantil y un simple episodio triste? ¿Cómo saber cuándo buscar ayuda? ¿Qué lo podría causar? Sigue leyendo este artículo para aprender más sobre la depresión infantil. 

Señales de Alarma

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que se caracteriza por una alteración en el estado de ánimo, cambios en el comportamiento y/o rendimiento académico. Aaron Beck, psiquiatra estadounidense, nos habla de una triada de pensamiento que perpetúa la depresión infantil. 

 Esta percepción negativa constante y cíclica, lleva al niño o a la niña a fortalecer una visión negativa del mundo e intensifica sus sentimientos de tristeza profundos. 

Esta percepción negativa constante y cíclica, lleva al niño o a la niña a fortalecer una visión negativa del mundo e intensifica sus sentimientos de tristeza profundos. 

Algunas señales de alarma incluyen: 

  • Enlentecimiento psicomotor (el/la niñx le cuesta pararse, caminar, se demora más de lo normal en realizar tareas - pareciera estar en un constante estado de "pereza" o "flojera"). 
  • Hipersomnia - el/la niñx duerme más de lo normal 
  • Quejas somáticas - el/la niñx manifiesta constantes dolencias físicas que pueden incluir dolores de cabeza, dolores estomacales, entre otrxs. 
  • Rechazo social - no quiere participar en actividades que antes encontraba placenteras y divertidas
  • Pérdida de interés
  • Pérdida o aumento significativo de peso
  • Disminución o capacidad para pensar
  • Ideas recurrentes de muertes - expresa frases como "qué pasaría si ya yo no estuviera aquí" o "cómo sería el mundo sin mi" 

La presencia aislada de cualquiera de estos síntomas o señales de alarma puede no significar una depresión infantil. Sin embargo, si el/la niñx presenta al menos cinco de estas señales por un periodo de dos semanas o más, es importante consultar con un especialista de inmediato. Adicional a eso, se pueden disparar distintas señales de alarma dependiendo de la edad: 

 N. Martínez Martín - Trastornos depresivos en niños y adolescentes. 

N. Martínez Martín - Trastornos depresivos en niños y adolescentes. 

Posibles Causas

Las causas son distintas y abarcan desde: componentes genéticos o hereditarios (si un padre o madre ha tenido depresión, es posible que la/el niñx tenga predisposición a tener esta condición - un estudio reciente publicado en el Journal of Neuroscience encontró un posible gen asociado a la depresión); psicosociales (que incluyen dificultades en el hogar, negligencia parental, duelo por la pérdida de un ser querido, acoso escolar y/o ciberacoso, entre otros); y, relacionales (trastornos del apego). 

¿Cómo saber dónde ir? 

La depresión infantil se suele trabajar de manera interdisciplinaria. Es decir, psicólogxs + pediatras + paidopsiquiatras + padres + colegio trabajan en conjunto para ayudar a el/la niñx a trabajar su condición. Usualmente, la primera persona que empieza a escuchar sobre estas preocupaciones es un pediatra quien luego refiere a un psicólogx clínico infantil o a un paidopsiquiatra. 

La psicóloga clínica infantil ofrece una evaluación y un tratamiento de carácter emocional. Es decir, trabaja con el/la niñx para ayudarlx a identificar y expresar sus emociones. Así como le ayuda a encontrar sus recursos internos para hacer frente a esto.

El/la paidopsiquiatra trabaja a nivel médico. Por lo general, receta medicamentos que le ayuden a nivelar su desbalance químico y así poder trabajar el área emocional. Ambxs profesionales son cruciales para el éxito del tratamiento y se necesita de su constante comunicación para ayudar a lxs padres y a docentes a apoyar a el/la niñx durante su tratamiento. 

Si crees que tu hijx o algún niñx con quien trabajas podría estar presentando alguna de estas señales, es importante que lo lleves a evaluar y consultes con tu médico-pediatra para que te ofrezca referencias. Mientras más tiempo se quede el/la niñx en esta depresión, más peligrosas son las posibles consecuencias (que pueden incluir intentos suicidas). No tengas miedo ni vergüenza de pedir ayuda - es más valiente quien pide ayuda y reconoce que la necesita. 

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Photo by Nathan Dumlao on Unsplash