¿Cómo Tener Una Perspectiva Feminista Del Dinero?

Nunca me he sentido cómoda escribiendo o hablando de dinero, y por esto precisamente sé lo necesario que es escribir este artículo. Como feminista, mujer, y emprendedora—necesito entender la desigualdad salarial que existe actualmente, y hacer todo lo que puedo por tratar de minimizarla. Este año el día de la igualdad salarial se celebró el 10 de abril. De acuerdo con el Museo Nacional de la Historia de la Mujer, "es una fecha escogida cada año (y originada por el Comité Nacional de Igualdad Salarial de Estados Unidos) para simbolizar cuán avanzado en el año las mujeres han tenido que trabajar para ganar la misma cantidad de dinero que los hombres ganaron el año anterior."

Por más que desees esconderlo, por más de cuán incómodx te sientas de expresarlo: la desigualdad de género sí existe. Y existe en todas sus formas: social (por la ausencia de corresponsabilidad en el hogar), económica (por la desigualdad salarial), y política (por la baja representación de las mujeres en la política). De acuerdo con el Pew Research Center Analysis, en el 2017 las mujeres ganaban el 82% de lo que ganaban los hombres. Los factores incluyen interrupciones en su formación académica y/o carrera profesional (debido a las presiones de la doble jornada en el hogar), alcance educativo, y experiencia de trabajo. A su vez, un factor importante que mantiene la desigualdad salarial puede ser atribuido a la sobre-representación de la mujer en ocupaciones de bajo ingreso y—como consecuencia—ese "techo de cristal" previene que las mujeres accedan a posiciones de alto rango. Si estás interesada en saber cuánto podrías estar ganando si realmente existiera un ambiente de igualdad, puedes ingresar a esta calculadora de desigualdad salarial. 

El Fondo Monetario Internacional estableció en el 2013 que "si a las mujeres se les permitiera desarrollar todo su potencial en su lugar de trabajo, se podrían ver ganancias significativas a nivel de macroeconomía." Sin embargo, la mayoría de estas estadísticas están limitadas al trabajo tradicional de 8-a-5. Pero, ¿qué pasa con el mercado freelance o independiente? Una población que cada día se vuelve más grande y representa actualmente alrededor del 50% de los millennials trabajadores. Un artículo reciente publicado en Forbes puso en evidencia cómo las mujeres freelancers ganan significativamente menos que los hombres freelancers. Para Stephanie Newman, fundadora de Stellia Labs, una agencia de consultoría y estrategia de marcas, la mentalidad feminista de estas mujeres freelancers puede aportar a cerrar esta brecha salarial. 

Cansada de tener que tolerar con la cultura misógina y sexista de sus clientes en su antiguo trabajo y sintiéndose decepcionada al ver la baja cantidad de historias de éxito de las mujeres en la industria mediática, Stephanie decidió construir un negocio que entretejiera sus propios valores feministas. "Poco a poco, puse mi persona feminista allá afuera, lo que empezó a atraer a clientes ideales y a ahuyentar a aquellos clientes con lxs cuales no me gustaría de trabajar de igual forma", Newman recuerda. Pero, ¿qué exactamente significa una perspectiva feminista? 


¿Qué es una perspectiva feminista acerca del dinero y las finanzas?

En su artículo publicado en Forbes, Stephanie menciona que "la responsabilidad, desde un punto de vista feminista, significa mucho más que presupuestar; es acerca de entender los eventos históricos y las expectativas que influyen nuestras decisiones monetarias y formar nuestro impacto financiero en otras mujeres." Es acerca de levantar a otras mujeres, pero no esperar que "el feminismo ni la sororidad" te van a garantizar tus oportunidades. Es entender cómo el privilegio (y, por lo tanto, la interseccionalidad) juega un rol importante en la desigualdad de género. Es tomar el control de tus propias finanzas.  

En relación con las finanzas, Newman habla sobre tener una mentalidad de abundancia, "tanto como un recurso como una forma de hacer protesta." "Hemos sido criadas en un mundo que dictamina cuánto valemos y cómo manejar nuestro dinero, es como una protesta en contra del patriarcado," ella nos dice, "invertir en mí misma como mujer y sentirme cómoda de ponerme allá afuera es algo que no se espera de nosotras, y eso es revolucionario por sí solo." 

"El dinero no es solo individual, el dinero puede utilizarse para hacer algo bueno en el mundo, y es importante que las mujeres freelancers y emprendedoras sepan que pueden crear un negocio que existe fuera del capitalismo tradicional," Newman explica. Saber esto ayuda de inmediato porque nosotras, como mujeres, podemos empezar a introducir el concepto de privilegio en la manera en la que manejamos nuestro negocio. ¿Cómo podemos aplicar esta mentalidad y esta práctica en nuestro negocio mientras que al mismo tiempo fomentar un campo igualitario para todxs? 

¿Cómo convergen la igualdad salarial y una perspectiva feminista en la mujer emprendedora?

"Empieza con amar lo que haces porque si estás verdaderamente apasionada por tu negocio, puedes aprender cómo estar mejor preparada para negociar con tus clientes," Newman explica, "y puedes creer por completo en tus servicios." Pero, para algunas mujeres, eso a veces no es tan sencillo. Un estudio publicado en el Journal Psychotherapy, Research, and Practice encontró que las mujeres estaban con frecuencia predispuestas a exhibir el síndrome de impostor, llevándolas a pensar que no estaban calificadas para hacer su trabajo. De acuerdo con lxs autores, esto podría pasar porque "el éxito para una mujer está contraindicado a las expectativas que la sociedad les impone y a sus auto-evaluaciones internalizadas." 

Yo sé que yo he sentido síndrome de impostora en algún momento u otro de mi carrera. Ese sentimiento que me hace pensar que quizás no estoy calificada para hacer lo que hago, ya sea por mi edad o en comparación con otrxs profesionales en mi campo de trabajo. Así que, ¿cómo podemos confiar el precio que le ponemos a nuestros servicios, mientras que al mismo tiempo creer en nuestro set de habilidades? Para Newman, es acerca de "enfocarte en todo lo que has logrado, tanto personal como profesionalmente. No se trata de los objetivos financieros, pero en la calidad de tu trabajo y lo que tus clientes te están diciendo." 

Algunas veces creer en nosotras mismos es más sencillo que ponerle un precio a nuestros servicios. El consejo que nos da Newman es "encuentra a un hombre mayor y bondadoso en tu industria, y háblale de tus honorarios." Las probabilidades son que ellos vean el valor real del mercado laboral y te ayuden a desafiar este síndrome de impostor que algunas veces nos puede evitar te pedir lo que realmente valemos. 

¿Por qué esto impacta la salud mental de las mujeres freelancers

Como muchas cosas en la vida, esta perspectiva tiene un efecto dominó en nuestras vidas. Cuando nosotras invertimos en nosotras mismas, podemos incrementar nuestro valor y crear mayores ingresos para nuestro negocio. Eso, consecuentemente, lleva a una vida más plena y más feliz, en la cual estás haciendo lo que te apasiona y es un negocio rentable. 

Más importante aún, adoptar esta perspectiva feminista nos libera. De las expectativas y las injusticias. De la noción que no valemos. De la ausencia de control en nuestras finanzas. Desde un punto de vista feminista, esta estabilidad económica nos permite usar nuestro privilegio de una manera sana para apoyar a otras mujeres diversas, que no pueden liberarse de las desigualdades que se nos imponen. 

Desde un punto de vista emocional y de salud mental, no podemos dar a otrxs lo que nosotras no poseemos. Si podemos alcanzar un estado en el cual estamos cómodas económicamente, desarrollar un negocio que se alinee con nuestros valores personales y profesionales— entonces podemos tener la capacidad para ayudar a nuestras hermanas y tener un abordaje más interseccional de nuestras finanzas. La belleza de esta mentalidad es que las consecuencias positivas de tener un negocio con mentalidad feminista puede potencialmente impactar el plano de justicia social, uno que todas las feministas nos sentimos comprometidas en nivel emocional profundo. 

Stephanie es la autora de Writing on Glass, un espacio que "hace el feminismo accesible". La puedes encontrar en las redes sociales como

Este artículo fue publicado originalmente en Psychology Today

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