Cuando Nuestro Cuerpo Nos Habla de Nuestra Salud Mental

La conexión mente y cuerpo es una que ha sido explorada durante siglos. Filósofos como Aristóteles, Platón y Sócrates, expresaban sus razonamientos sobre esta dualidad. Sin embargo, pareciera que esta práctica tan básica está quedando en el olvido. Con todos los avances tecnológicos y la vida diaria que va más rápido de lo que podemos manejar, nos olvidamos de interpretar los mensajes que mandan nuestros cuerpos. 

Cambios en nuestro movimiento intestinal 

La relación intestino y cerebro ha sido explorada exhaustivamente. Especialistas de Harvard han encontrado que los dolores estomacales que experimentan las personas podrían estar relacionados con esta conexión. Especialmente, las emociones displacenteras como la tristeza, el enojo, y la ansiedad o estrés. 

Cualquier cambio en nuestro movimiento intestinal podría deberse a una dificultad para regular nuestras emociones. Las enfermedades psicosomáticas como la gastritis o el estreñimiento o constipación, podrían estarnos advirtiendo de una dificultad a nivel emocional.

Mientras más temprano aprendamos a distinguir esto, mejor. Por eso, es tan importante explicarle a los niños la respuesta fisiológica de las "mariposas en el estómago". Si aprenden desde pequeños, entonces podrán interpretar estos mensajes mejor a medida que crezcan. 

Dolores de cabeza o migrañas 

Un estudio reciente publicado en The Journal of Headache and Pain, encontró que las migrañas en la niñez podrían deberse a dificultades socioemocionales. Como todas las enfermedades, los componentes biopsicosociales interjuegan para explicar las condiciones médicas. Es decir, que no podemos adjudicar una sola explicación emocional a la manifestación de síntomas físicos, pero sí podemos decir que juega un rol importante. 

Los dolores de cabeza, así, podrían estar reflejando presiones internas. Y, cuando son los niños quienes las experimentan o viven, podrían estarnos hablando de estrés o de alguna otra dificultad a nivel sensorial. 

Prestarle atención a nuestro cuerpo es prestarle atención a nuestras emociones también. Explicarle a una niña que su dolor de estómago es a raíz de sus nervios por el examen, ayuda a ponerle un nombre a su emoción. Mientras más aprendamos sobre nuestras emociones, mejor podemos cuidar de nuestra salud emocional. 

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