El Poder de las Rutinas en tu Salud Mental

Siempre me he considerado una persona organizada, a la que le gusta saber los planes con anticipación, y favorezco más las rutinas que la espontaneidad. Como todo en la vida, me ha tomado un tiempo identificar la forma correcta de balancear esto: intentar aceptar y darle la bienvenida a los cambios, pero también honrar esa parte mía que es más organizada. 

Hace un año participé en un Pecha Kucha donde hablé sobre la relación entre los side hustles y los millennials (escribí un artículo al respecto, que puedes encontrar aquí). En el mismo, compartí sobre haber pasado de un trabajo a tiempo completo a de repente tener mucho tiempo libre en mis manos. Este cambio tan abrupto - de llenar 8 horas de mi día con trabajo productivo a tener que diseñar cómo pasar mis días - fue todo un proceso. 

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En la charla, hablé sobre mi experiencia personal con este cambio diario. Al inicio, todo estaba bien: me despertaba a la hora que quería, veía X cantidad de horas de Netflix seguidas, y así me iba de mañana a noche. Pero, poco a poco, fui cayendo como en un vórtice de procrastinación, que se sentía más o menos así: 

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Sentir que estás cayendo en un hueco no es divertido, pero en retrospectiva, yo sé que este blog y mi carrera como escritora quizás no hubiesen despegado si no hubiese sido por ese vórtice. Quizás, si no hubiese sido por eso - jamás hubiese descubierto cuán poderosas son las rutinas para mi salud mental. 

La ciencia detrás de la relación entre rutinas y salud mental 

La importancia de las rutinas ha estado asociado con condiciones como el trastorno bipolar, adicción, depresiónentre otras. La razón de esto, se debe a que cuando nos organizamos y sabemos qué esperar - es más fácil trabajar activamente para contrarrestar los pensamientos y síntomas de cualquier condición de salud mental. 

Un estudio publicado por The Lancet Psychiatry, encontró que las personas que mantienen una rutina más activa en el día que en la noche, tienen ciclos de sueño más sanos. Estos, a su vez, están asociados a una mejor salud mental y minimizan el riesgo de trastornos emocionales. Quienes tenían un sueño interrumpido, por el contrario, tenían mayor predisposición a manifestar dificultades de salud mental. 

Pero, las rutinas no solo tienen un impacto positivo a nivel individual. Otro estudio publicado en el Journal of Abnormal Child Psychology encontró que las rutinas familiares ayuda a moderar la sintomatología de impulsividad y oposicionismo en niños y niñas. No resulta sorprendente cuando entendemos que las rutinas protegen y ayudan a los niños y niñas a sentirse seguros y seguras porque saben qué esperar. 

¿Cómo incorporar las rutinas en tu día a día? 

La forma en la que veo que las rutinas se pueden implementar son: a nivel personal, a nivel relacional, y a nivel profesional. 

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A nivel personal

Piensa en qué cosas haces diariamente para ti. Podría ser darte unos 15-20 minutos para realmente disfrutar tu café mientras ves las noticias (o tu novela, yo no juzgo), hacerte un jugo verde en la mañana para empezar bien el día, separar 30 minutos para hacer ejercicio diario (o por lo menos 3 veces a la semana), o darte un tiempo antes de dormir para leer tu libro favorito. Sea cual sea, intenta acomodar este tiempo para nutrirte a ti misma/o (ya sea física, mental o emocionalmente) de forma diaria.

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A nivel relacional

Piensa qué cosas haces diariamente para conectarte con los demás. Puede ser a nivel de pareja, familiar, o social. Separar tiempo para hablar con alguien y escuchar de su día, preparar una comida familiar, tener una noche de juegos una vez a la semana, salir a montar bicicleta como familia los domingos, o una salida con amigos/as para desconectarte y reirte un rato.

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A nivel profesional

Piensa qué cosas haces diariamente para avanzar tu carrera. No necesariamente tiene que ser algo para subir la escalera organizacional, sino algo para profundizar lo que quieres hacer con tu carrera en un futuro. Puede ser leer un libro una vez al mes sobre tu profesión, suscribirte a un newsletter asociado a lo que haces, revisar LinkedIn y leer algún artículo interesante una vez a la semana, o simplemente reunirte con colegas con cierta periodicidad para conversar sobre los retos y ventajas dentro del área profesional en la que te mueves.

Lo importante es tener algo en alguna (o todas) de estas áreas, a lo que puedas aspirar o inspirarte a realizar. Anotarlo en un cuaderno, una agenda, o en tu propio celular. Porque si eres como yo, sabes que no hay nada como darle un ganchito y eliminar algo de tu lista de quehaceres. 

¿Tienes una rutina? ¿Sientes que ha ayudado a tu salud mental? Cuéntame cómo la ha impactado en los comentarios abajo. 

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Photo by Kyle Glenn on Unsplash