5 Razones Para Hablarles a Tus Hijas/os Sobre Justicia Social

Estamos viviendo en tiempos complicados alrededor del mundo. El ambiente socio-político está extremadamente cargado, lo que indudablemente está generando altos niveles de estrés en cualquier persona con acceso a las noticias. Evidencia respaldada por la  Asociación Americana de Psicología (APA) y el Instituto Americano de Estrés ha encontrado que el clima político está dentro de las cinco causas de estrés que experimentan las personas actualmente. 

No resulta sorprendente saber que este estrés experimentado por los/as adultos/as, es también experimentado por niños/as. Más allá de eso, sin un/a adulto/a que les hable sobre lo que acontece en el mundo, los niños y las niñas son propensos a generar sus propios estereotipos y formular sus propios prejuicios desde muy temprano. Un estudio realizado por psicólogos de la Universidad de Harvard encontró que el racismo tiende a ser percibido y aceptado por niños y niñas desde la edad de tres años. 

¿Qué es justicia social? Es un movimiento que cree que la distribución de oportunidades y privilegios deben ser iguales para todos y todas los miembros de una sociedad – sin importar su color de piel, sexo biológico, nivel de educación, orientación sexual, entre otros. Aquí van 5 razones para hablarles a tus hijos sobre justicia social: 

1. Ayuda a minimizar el estrés familiar 

Cuando les hablamos a los niños y las niñas de justicia social, es una excelente forma de minimizar el estrés con el que cargamos por las noticias. Como mencioné anteriormente, los niveles de estrés en los adultos están altísimos y cuando nos toca explicarle algo a niños y niñas, usualmente debemos adecuarlo a su nivel de entendimiento. Hacer esta práctica tiene una doble ganancia: involucramos a los niños y las niñas en estas conversaciones ricas, y al mismo tiempo aprendemos a metabolizar esta información (tanto para ellos/as como para nosotros/as).

2. Ayuda a minimizar los estereotipos y sesgos 

Si los estudios demuestran que los niños y las niñas empiezan a cristalizar sus prejuicios, sesgos y percepciones del mundo desde una temprana edad, entonces también pueden aprender a desafiar estos estereotipos de forma temprana. Cuando les hablamos a los niños y las niñas de estas noticias que ocurren, podemos explorar qué estereotipos ya existen en sus sistemas de creencias y ayudarlos/as a desafiarlos/as. 

3. Ayuda a crear consciencia social 

Esto va asociado a lo mencionado anteriormente. A menor grado de estereotipos y sesgos, mayor consciencia social para esparcir la amabilidad y la humanidad que hace falta en el mundo. Esta consciencia social es particularmente lo que moviliza a los grandes líderes activistas del mundo para empezar a movilizar la implementación de cambios positivos que la sociedad necesita. 

4. Ayuda a promover un pensamiento crítico  

Según un estudio publicado por el Society for Neuroscience (Sociedad para las Neurociencias), las conversaciones y el diálogo entre adultos/as y niños/as ayuda a fortalecer regiones de lenguaje en el cerebro en desarrollo. Y sabemos que el lenguaje tiene una relación directa con las habilidades de pensamiento crítico – una de las habilidades necesarias para el éxito en el siglo XXI. 

5.Ayuda a fomentar a niños/as que son agentes de cambio

Probablemente mi razón favorita para hablarle a los niños y las niñas de justicia social desde temprano, es que podemos desarrollar una nueva generación de agentes de cambio. Aquellas personas que no solo conocen sobre las injusticias que ocurren, sino que también poseen las herramientas necesarias para hacer una diferencia y – como lo sugiere su título – generar un cambio en la sociedad. 

Es normal que estas conversaciones sean apasionadas y llenas de energía – mientras más apegados/as a la lucha de justicia social, mayor será el nivel de involucramiento en el mismo. Pero, es recomendable hacer un set de reglas cuando se abre esta discusión, para mantener un espacio de respeto mutuo. Algunas reglas pueden ser: 

  • No utilizar nombres ofensivos hacia ningún participante de la conversación

  • No minimizar los comentarios y opiniones de los miembros de familia

  • Utilizar frases que empiecen con "lo que estoy escuchando es que tú opinas eso, pero ¿has contemplado XYZ?

  • Si la conversación se está volviendo muy agitada, tomar un momento para re-dirigirla y llegar a un punto medio

  • Abrirse a la posibilidad que hay algunos temas en los que hay que aceptar estar en desacuerdo.

¿Le hablas a tus hijos de justicia social? ¿Cómo lo haces? Cuéntame en los comentarios cómo ha sido tu experiencia. 

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Photo by Benjamin Manley on Unsplash