La Relación Entre la Soledad y el Aislamiento

Con la creciente popularidad de los "tests" de personalidad en línea y el deseo de saber si tenemos rasgos más extrovertidos o introvertidos, la sociedad ha adquirido un nuevo entendimiento sobre las diferencias que tienen las personas para recargar energías. Hay quienes se sienten re-energizados/as cuando están rodeados/as de otras personas vs. otras que necesitan de su tiempo solos/as para volver a recargar baterías. 

Ninguna forma es correcta o incorrecta, pero mi artículo de hoy va especialmente dirigidos para los y las que tienden a aislarse. Créanme, como una aficionada de acurrucarme en casa un viernes por la noche a ver una película o leer un buen libro, entiendo perfectamente lo reconfortante que es decidir cancelar a último minuto un plan. 

Pero, ¿con qué frecuencia te estás aislando? ¿Cómo saber cuando esto se vuelve problemático? ¿Cómo puede este comportamiento reiterado afectar tu salud? ¿Cómo se relaciona esto con la soledad? 

La diferencia entre el aislamiento y la soledad

Primero, empecemos por definir algunos términos importantes. El aislamiento se define como el estado o la situación de estar separado/a físicamente de otras personas (es lo que hacemos en ese escenario ideal de viernes por la noche que mencioné anteriormente). La soledad, por el otro lado, se define como un sentimiento interno – es sobre la calidad, no la cantidad. 

De esta forma, una/o puede aislarse socialmente de otras personas pero no necesariamente sentirse sola/o. O, una/o puede estar rodeado/a de otras personas y sentir como si fuese la única o él unico en el lugar. El aislamiento puede ser deseado/a, pero la soledad normalmente no es una elección. Pero, ¿cómo se relacionan? 

La relación entre el aislamiento y la soledad

Un estudio reciente publicado en la revista científica Health Psychology, encontró que ambos conceptos – aunque normalmente estudiado por sus diferencias – juegan roles interdependientes. ¿Qué quiere decir esto? Que más allá de verlos como conceptos aislados, es mejor analizarlos juntos con el fin de entender nuestra salud mental y física. 

Los autores encontraron que a mayor grado de aislamiento social, mayores son los niveles de soledad. Paralelamente, a mayor grado de soledad, mayor la tendencia a aislarse socialmente. Y, al presentarse juntos, aumenta el riesgo de mortalidad en las personas. 

Esta información nos advierte que al decidir aislarnos de los demás, podríamos estar poniendo en riesgo tanto nuestra salud mental (ya que contribuye a sentimientos de soledad, lo que representa un síntoma importante en varios trastornos mentales) y nuestra salud física. 

Consejos para preservar tu tiempo a solas y tu salud mental 

Lo positivo de estos estudios es que nos ofrecen un espacio para trabajar a nivel preventivo. Nos da suficiente información para desarrollar un plan de acción. Así que, aquí van algunos consejos para disfrutar tu tiempo a solas, pero sin sobre-hacerlo: 

  • Date un límite de tiempo – Para algunas personas es estar de acuerdo con salir con amigos/as y seres queridos por lo menos 1-2 veces al mes. Sea el tiempo que te permitas, trata de mantenerlo y se paciente contigo mismo/a. Recuerda que nada está escrito en piedra, pero es importante conocerte y saber si estás en predisposición de caer en esta trampa de aislamiento.

  • Habla con un/a amigo/a cercano/a Mis mejores amigos/as saben exactamente cuándo incentivarme a socializar y cuándo respetar mi espacio. Esto no es algo casual, es producto de años de estar hablando con ellos/as sobre cómo me siento y con qué me siento cómoda. Habla con un/a amigo/a en quien confíes sobre esto para que te ayude a no caer en esta trampa de aislamiento.

  • Haz algo por tu comunidad o por los demás – El trabajo voluntario y altruismo ha sido demostrado que tiene efectos positivos en la salud mental. Ya sea afiliarte con un grupo, una fundación o una comunidad, considera hacer algo positivo por los demás como una forma de hacer algo positivo por ti.

  • Inscríbete en un club de lectura o apreciación cultural – Lo positivo de estos grupos es que no se reúnen con tanta frecuencia que puede resultarte abrumador, pero lo suficiente como para mantenerte interesado/a. Si de por sí disfrutas de la lectura, ¿por qué no sacarle ventaja a compartir de una rica discusión sobre los libros que lees?

¿Tienes otra recomendación que te ha funcionado para sobrellevar tu aislamiento y soledad? Déjame un comentario más abajo para saber cómo lo has manejado. 

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Photo by Kristina Tripkovic on Unsplash